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Primer día en Pshada (Rusia)

Quien lea estas páginas tendrá que poner un poco de su propia imaginación pues es imposible expresar todo lo que estamos viviendo en esta bonita tierra rusa, pero trataré de describir nuestras experiencias lo mejor posible. Como dicen los ingleses Bear with me .(Tengan paciencia) 

 

Las tres palabras en ruso que más usamos de momento son de lo más útiles pues al usarlas siempre te devuelven una sonrisa de la gente: spaziba (gracias), da (sí) y Jarusho (vale)-escritas como yo las pronuncio-. Las usamos siempre para agradecer la ayuda en el aeropueto, al taxista ¡y a nuestra cocinera!.

 

Nuestra casera, Lidia, es una rusa corpulenta de cara guapa y una sonrisa que le sale del corazón. Nos ha preparado un desayuno ruso fantástico que nos tomamos en un porchecito en el jardín de la casa. Siempre me ha gustado desayunar al fresco, así que es un lujazo para mí sentarme al sol de septiembre acompañada de personas despiertas y con majares nuevos que probar. (¡¡que yo no he tenido ni que hacer ni que pensar!!)

El cereal caliente me sorprende al no ser dulce, pero los famosos blini (pancakes rusos con queso fresco dentro) están de morirse. Son una especie de tortillas redonditas, hechas con harina en forma circular para representar al sol, el dador de vida. Además hay higos, melocotones, y unas uvitas pequeñitas que nunca he probado y son mucho más dulces de lo que estamos acostumbrados, buenísimas.

Parece ser que en el último momento unas cuatro o cinco personas no pudieron venir al tour de los dólmenes, así que nuestro grupo es muy íntimo y está compuesto por un irlandés, una irlandesa que vive en Inglaterra y se traslada a vivir a Bermuda (¡¡a la semana siguiente de volver de Rusia!!) y por último una chica joven con su hijita de tres años, Rosie. Ella no sabe nada de los libros de Anastasia y su interés es exclusivamente medir el poder electromagnético de los distintos dólmenes que visitaremos.

Estos tres personajes son super-interesantes con historias de vida dignas de libro y con los que sin duda vamos a vivir algo muy especial y entrañable. Rosie, es un regalo del cielo para mis hijos y Cassia ya la ha adoptado como amiga inseparable para perseguir gatos, buscar ranas y atrapar lagartijas. (Su deporte preferido).

Nos alojamos en una casa muy sencilla donde alquilan habitaciones a los peregrinos que vienen a visitar los dólmenes de la zona. Estamos justo en un camino por donde pasa gente a pie o en jeeps en grupos más o menos pequeños. Aunque no intercambiamos mucho con ellos, parece haber un entendimiento común al mirarnos a los ojos... desde luego sentimos la misma energía en nuestros corazones, eso es muy obvio entre toda la gente que visita los dólmenes. No hace falta hablar.

Esta primera mañana es un poco extraña porque llevamos desarreglos de horarios, pero además hay sólo un baño y un WC (separados) para todos los que somos en la casa (10-12 personas). Una miembro del grupo, por motivos de salud, necesita el baño durante al menos una hora cada mañana, así que se hace casi medio día cuando por fin estamos todos listos para visitar el primer dólmen. Entusiasmada, me preparo para la marcha... vamos a pie porque está muy cerca, nos informan. Justo enfrente de la casa hay un bosque y ahí nos encaminamos. ¡¡¡Llegamos al dólmen literalmente en dos minutos!!! ¡¡¡Es nuestro vecino!!! Ya sé dónde voy a meditar por las mañanas...

Ahora entiendo por qué esta gente lleva el corazón en sus ojos. La gente de la zona siempre ha sabido que el dólmen estaba ahí por supuesto, pero gracias a los libros de Anastasia, ahora ya saben su verdadero significado y lo afortunados que son de tenerlo tan cerquita de casa. Un dólmen es una construcción muy sencilla a base de tres, cinco o seis rocas enormes formando las paredes, un techo y una plataforma sobre el suelo. Su uso y su antigüedad son muy diferentes según la fuente que se estudie.

Como es frecuente en tantas civilizaciones y en distintos momentos históricos de muchos países, el poder de turno se ha encargado de quemar libros e información que pudiera poner en riesgo el control sobre sus súbditos y dar algún tipo de poder a la gente que los lee para educarse o simplente para no dejarles olvidar sus orígnes. Siempre se han destruido documentos importantes para evitar que pasaran a la posteridad. La mayor biblioteca de la antigüedad en Alejandria se quemó, Cervantes nos lo cuenta, Hitler quemó libros, en China se quemaron muchos libros antes del comunismo, la Inquisición quemó no sólo libros, sino a unos 9 millones de mujeres, niños y hasta pueblos enteros. Con ello eliminaban una tradición oral que se perdía para siempre en el humo y las cenizas empozonñando el aire de horror y sufrimiento. Pues bien, Rusia no iba a ser menos, aquí también se ha quemando mucho a lo largo del tiempo y fue Pedro el Grande hace unos mil años quien terminó de limpiar los últimos restos de la civilización védica en Rusia.

En mi ignorancia, siempre he asociado a los Vedas con India, pero en realidad esa avanzada civilización se extendió por toda Rusia. En India no les quemaron los libros antigüos que recogían dicha sabiduría, por eso siempre asociamos a los Vedas con India y nunca con Rusia. De hecho, hoy en día, las personas que saben sanscrito pueden entender un 30% del ruso actual pues las raíces lingüísticas de muchas palabras rusas proceden de esta antigüa lengua sagrada. Los indios por supuesto lo saben, así que cada año se celebra un encuentro Veda con gente procedente de India y muchos rusos para celebrar su origen común. 

Por eso mismo, Lidia y su marido nos dejan hoy mismo para a asistir a dicho festival. El marido de nuestra casera y cocinera de hoy, Dasha, no comparte la belleza física de su esposa. Más bien tiene una cara difícil de describir porque está como arrugada, pero no de viejo, es como si le sobrara un metro de piel en la cara y la hubiera doblado para apañar los huecos de los ojos, la nariz y la boca. Y que nariz más rara tiene, chata, pero muy grande. En fin, lo que importa no es eso, sino su voz. Dasha ha compuesto una canción para inaugurar el festival Veda indio-ruso y con mucha alegría la comparte con nosotros antes de marchar. De verdad que te transporta a tiempos pasados ¡¡¡con la ayuda de una guitarra española!!! El ritmo no podría definirlo, no se parece a ninguna música que yo haya escuchado antes, realmente es un estilo muy original y propio de Dasha.

Mis emociones, los enchufes y no encontrar las máquinas a mano hacen imposible ninguna grabación propia de esta canción, así que si en algún momento la consigo de otros compañeros, espero poder compartirla con vosotros. A ver si alguien le pone nombre a este ritmo... suggestions welcome!

La civilización veda cuyos descendientes viven en Rusia, y por todas partes del planeta debido a las centenares de reencarnaciones que hemos tenido, vivía por estas tierras hace unos ocho o diez mil años y la palabra que mejor los caracterizaba es una palabra sin traducción exacta en ruso moderno: VEDIATE. Según nuestra intérprete Vita, significa conocer con el cuerpo, con la mente y con el corazón. Es decir, se trata de un conocimento profundo e innato que los hacía ser uno con Dios y la Naturaleza. Imaginemos el poder tan fenomenal de estas personas... Todas sus necesidades físicas, emocionales y mentales estaban cubiertas pues sabían dónde ir en la Naturaleza para tomar lo que precisaban en cada momento, y si tenían duda siempre le podían pedir consejo a Dios que contestaba como si estuviera allí mismo viviendo entre ellos. Soy consciente de que esto puede resultar un tanto exagerado, pero si seguimos el camino y estudiamos esta civivilización, os aseguro que un día no muy lejano, no nos resultará tan exagerado. Just bear with me! (Paciencia...) Era como el que tiene todas las comodidades al alcance de su mano y gratis. ¿podéis imaginar por qué se exterminó todo recuerdo de ellos y sus  enseñanzas? No hace falta tener mucha imaginación, ¿a que no?

Hoy en día se vacía el frigo y vamos al supermercado a comprar no sólo comida, sino 20 cosas más que no son imprescindibles, pero que como las vemos al pasar, las echamos al carro, nos desplazarnos con el coche, gastamos gasolina, compramos todo lo que la señora televisión dice que es bueno (que no lo es, pero a fuerza de repetirlo cada 5 minutos, nuestra psique termina por aceptarlo como verdad incuestionable). Por eso yo no tengo tele en casa, bastante difícil es ya la vida ¡¡¡sin una caja tonta dando ordenes!!! ¡¡hasta ahí podíamos llegar!! En resumen, somos totalmente dependientes del sistma que algunos poderosos han montado para su gran beneficio económico y desgracia del planeta tierra.

Pero en tiempos de los Vedas, todo era muy distinto... la gente no dependía de nadie, sino de su propio conocimiento del medio y no conocían la exclavitud. Claro,  así no hay quién controle a nadie, por eso tuvieron que quemar y destruir todo aquel conocimiento pues con el paso de las generaciones la gente terminaría por olvidar aquello que sabían sus antepasados. Hoy en día casi nadie sabe el nombre de sus bisabuelos, ni mucho menos lo que sabían, comían, las canciones que cantaban o los juegos que les divertían. Los conocimentos que no se pasan, bien por escrito o de forma oral, caen en el olvido y desaparecen para siempre.

Pues bien, aquí vienen las buenas noticias y con lo que los poderes empeñados en destruir esos conocimientos originales no contaron. Ese conocimento no se podía destruir nunca. Podían hacerlo desaparecer algunos milenios, pero vive en todos nosotros, está enterrado en lo más profundo de nuestras almas y ahí estará siempre, olvidado hasta que nos decidamos a despertarlo y usarlo una vez más. Algunos de los Vedas más avanzados sabían el peligro que corría la humanidad con el paso del tiempo y el olvido temporal de esos conocimientos que los hacían seres libres, así que algunos tomaron la decisión de ayudarnos a despertar... Sabían que por mucho tiempo que pase, nuestra capacidad innata nos permitiría acceder a ese conocimento si alguien nos ayudaba a recordar. Esa es precisamente la función de estos dólmenes y de todos los que hay repartirdos por todo el mundo. La gran diferencia es la gran cantidad de ellos que hay en Rusia, unos 3000 se conservan y se conocen, pero había unos 10000 originalmente que la gente ha ido destruyendo para utilizar los materiales para construir casas etc. pues desconocían el verdadero significado y utilidad de los mismos.

En la Wikipedia (enciclopedia gratuita de internet) no pone por supuesto lo que voy a contar, ni en los libros de historia tampoco, pues como decíamos todos esos conocimentos se quemaron y perdieron. Sin embargo a partir de 1997 y a través del libro 2 de Vladimir Megré, se hizo pública una nueva interpretación (quizá la verdadera, pero eso se deja a juicio personal) sobre la antigüedad y función de estas estructuras de piedra tan frecuentes en Rusia, sobre todo en bosques y montañas a veces no muy accesibles al público. (por eso lo de los jeeps) Los que nosotros hemos visitado están cerca del Mar Negro y en el Caucaso.

Pero como os dije al principio, una persona de nuestro grupo no sabía nada de los libros de Vladimir, ni había oído hablar nunca de Anastasia ni de esta interpretación de la función de los dólmenes. Ella venía con su aparato para medir electricidad y enchufó los cables a la piedra (lean: introdujo los cables en un agujero de la roca) para enseñarnos cómo las cifras subían bajaban según la actividad que llevabamos a cabo junto al dólmen. Pero ésto es para otro capítulo...

Hasta pronto... a ver si en la próxima puedo colgar una foto... ¡¡la tecnología nos ampare!!