Consejos prácticos

 

Esperamos que estos consejos ayuden a aclarar algunas dudas, en caso de duda consúltenos.

● Un pañal mojado es muy incómodo, los orines y las heces irritan la piel, por eso cambie al bebé con frecuencia y de inmediato si son deposiciones.

● El bebé adopta la frecuencia de la madre si se le anima a orinar cuando ella siente necesidad.

● Un recién nacido y lactante precisa entre 10 y 12 cambios de pañal al día. Es conveniente tener al menos de 15-20 absorbentes y 4 protectores impermeables, o el equivalente en Todo-en-uno

● Un bebé en sólidos necesita entre 6-8 cambios de pañal al día, aunque puede que más si el niño bebe mucho o tiene algún trastorno intestinal.

● Como los adultos, a los 20-25 minutos de ingerir líquidos necesitarán vaciar la vejiga. Si tiene esto en cuenta, puede evitar manchar muchos pañales. 

● Aprenda a escuchar los sonidos intestinales de su bebé, pueden anunciarle la llegada de una deposición y evitarle a él tenerla más tiempo del necesario cerca de su piel.

● Un pañal lavable requiere cambios más frecuentes, recuerde que no contienen gel absorbente.

● Proteja el culito y el pañal con Papel protector, barrera ideal entre la piel y la orina/heces. Puede descartarlo si se mancha de heces o reutilizarlo varias veces si lo lava junto con los pañales.

● Tras orinar, deje al niño sin pañal todo el tiempo posible. Los barones nos avisan cuando necesitan un pipí llenando el pene ¡observe bien por si acaso!

Lave el culito con agua y seque con toallitas lavables de algodón biológico, evite las toallitas húmedas.

Los orines de la mañana suelen ser largos, y anunciados con un gran bostezo. Lleve al niño al baño y evitará saturar el pañal de la noche, mojar la cama o manchar un pañal recién puesto.

Antes de dormir, anime al bebé a vaciar la vejiga con sonidos alusivos y estarán sequitos más tiempo.

La necesidad despierta a cualquiera, lleve al niño a hacer pipí, se lo agradecerá durmiendo más.

● Hace diez años la edad media de controlar los esfínteres era dos años, hoy son tres y medio.

La talla del pañal depende del peso del niño y pueden heredarlos otros hermanos o primos.

Evite fugas usando la talla adecuada según el peso del niño:

  Demasiado pequeño puede que no absorba lo suficiente.
Demasiado grande el líquido puede escaparse.
A veces el niño está entre dos tallas, en esos casos inserte una Compresas refuerzo.
 

¡Gracias por elegir lo mejor para su bebé y nuestro planeta!